Un giro repentino, un aterrizaje forzoso o un mal paso durante tu entrenamiento — y de repente, tienes una lesión de tobillo. Si has llegado hasta aquí, es probable que sientas dolor y busques respuestas rápidas. Aunque una recuperación completa lleva tiempo, existen pasos que puedes seguir para reducir drásticamente el dolor, la hinchazón y el tiempo de inactividad — empezando hoy mismo.
Aquí tienes tu guía completa sobre cómo tratar un esguince de tobillo (o incluso la sensación de un hueso torcido) de la noche a la mañana y establecer las bases para un regreso al deporte más rápido y seguro.

Primero: ¿Qué sucede realmente en una lesión de ligamentos del tobillo?
Una lesión de tobillo ocurre cuando los ligamentos del tobillo — las bandas de tejido conectivo que sujetan tu articulación — se estiran más allá de sus límites o se desgarran. Esto sucede generalmente cuando el pie gira hacia adentro (inversión), ejerciendo una presión excesiva sobre los ligamentos externos.
Cuando se produce la lesión, es probable que sientas dolor e hinchazón inmediatos, además de sensibilidad al tacto y movilidad reducida. Dependiendo del daño en los ligamentos, estos síntomas pueden variar de leves a graves.

Paso 1: Parar, evaluar und proteger
Las primeras 24 a 48 horas después del esguince son fundamentales. Lo que hagas durante este tiempo influirá en la rapidez y eficacia con la que tu cuerpo se recupere.
Esto es lo que deberías hacer inmediatamente para tratar una lesión de tobillo:
- Para toda actividad. Evita caminar o apoyarte sobre el tobillo lesionado.
- Evalúa el dolor. Si la articulación se siente inestable o no puedes apoyar nada de peso, busca atención médica.
- Protege la zona con una venda o un protector de tobillo para evitar más




